Set, juego y diversión

Varios profesores de tennis acudieron al Carnival para enseñar a los pequeños y a los mayores. Si era necesario agarrar la raqueta con cuatro manos, se agarraba.(Fotografía de Ignacio Iturrarte)
Varios profesores de tennis acudieron al Carnival para enseñar a los pequeños y a los mayores. Si era necesario agarrar la raqueta con cuatro manos, se agarraba. (Fotografía de Ignacio Iturrarte)

“Lo único necesario es que cada uno traiga sus zapatillas de tennis”. Eso es todo lo que se les exigió a los niños y niñas, padres y madres, que participaron en el Hispanic Tennis Carnival del pasado domingo 15 de septiembre en Carrboro, organizado por el Carrboro Recreation and Parks Department  en colaboración con la  Durham Orange Community Tennis Association (DOCTA) y la NC Tennis.

Un años más, más de cuarenta personas, mayores y pequeños, se acercaron a las canchas de tennis de Wilson Park para disfrutar de una tarde divertida en comunión. Mientras que los niños se lo pasaron en grande con juegos y actividades raqueta en mano, los adultos tuvieron la oportunidad de iniciarse en este deporte con John McLean, presidente de DOCTA.

“El objetivo de este Tennis Carnival no es entrenar a los pequeños. Lo que queremos es que pasen una buena tarde practicando este deporte”, asegura McLean. “Las raquetas son lo más pequeñas posible, para que los niños y las niñas puedan manejarlas con comodidad. Además, las pelotas tienen menos presión, para que no boten tan rápidamente”, añade el presidente de DOCTA.

Aunque el evento arrancó a las 4 p.m., la mayoría de asistentes llegaron antes, guiados, quizás, por la raqueta de regalo que recibieron los primeros treinta participantes. Tras un corto pero entretenido partido de tennis a cargo de los monitores, chiquitos y mayores entraron en la cancha. Para los niños, cinco estaciones con un juego distinto en cada una: peloteo, bolos, encestar… Mientras, una cancha quedó reservada para que los adultos recibiesen clases de tennis. Al término, los niños pelotearon a una pista llena de regalos apuntando a los diferentes presentes para llevárselos a casa como recuerdo.

Aunque se trató de un evento pensado para la comunidad hispana, allí cupo todo el mundo. Desde latinos a caucásicos, pasando por orientales. Nadie se quedo sin tocar la red. (Fotografía de Ignacio Iturrarte)
Aunque se trató de un evento pensado para la comunidad hispana, allí cupo todo el mundo. Desde latinos a caucásicos, pasando por orientales. Nadie se quedo sin tocar la red. (Fotografía de Ignacio Iturrarte)

Camisetas, raquetas, pinturas, cuadernos, pelotas… Muchos fueron los regalos que ganaron. “Estar con los más pequeños es lo más divertido”, afirma Anna Mercer-McLean, secretaria de DOCTA y monitora del grupo de los más chicos. “Empiezan desde cero e imponen sus propias reglas. Me río mucho con ellos”, añade Anna.

David Gadea, vecino peruano de Carrboro llegado a los Estados Unidos hace ocho años, acudió al Tennis Carnival con sus hijos Gianluca, Thiago y Gianna. “En Perú solía jugar al tennis, pero tras lesionarme la rodilla no he vuelto a jugar tanto. Ahora vengo aquí a ver si les inicio a mis niños en este deporte. Gianna aún es pequeñita y a Thiago hoy no le apetece jugar. Pero a Gianluca le veo buenas maneras para el tennis”, comenta David, a quien le parece “una gran idea” que también se ofrezcan clases para adultos.

A pesar de contener la palabra “Hispanic” en su nombre, padres e hijos de distintas etnias se dieron cita. Es el caso de Reed Breneman, estadounidense y vecino de Carrboro que participó en el Tennis Carnival con el mismo objetivo que David. “Me gusta mucho el tennis, pero no estuve seguro de venir porque era una actividad dirigida a gente hispana. Sin embargo, unos amigos nos dijeron que no habría ningún problema y tienen toda la razón. El ambiente es inmejorable”, señala Reed.

Además de ofrecer una oportunidad de pasar una gran tarde, el objetivo del Hispanic Tennis Carnival va más allá. Según palabras de Dana Hughes, Recreation Supervisor del Carrboro Recreation and Parks Department, “la intención de este evento es introducir a la comunidad hispana en el tennis”. “Les gusta mucho el football, pero creemos que es recomendable que practiquen un deporte que se pueda jugar a cualquier edad, como es el tennis”, apunta Dana. “No obstante, latinos y no latinos pueden acudir al Tennis Carnival sin ningún problema. Aquí puede venir cualquiera. ¡Y gratis!”, añade.

Del mismo modo, Flor Ramírez, también del Recreation and Parks Department, se muestra a favor de mostrar el tennis a los hispanos. “Nos interesa acercarles a este deportes porque, ciertamente, estamos encontrando chicos y chicas con talento. Queremos sacar provecho de esas cualidades. No obstante, el acceso al tennis aún está un poco restringido en Carrboro. Muchas pistas suelen estar ocupadas y algunas no están en buen estado. Creo que en Carrboro hay ocho canchas de tennis, y las de Wilson Park son las mejores”, comenta Flor.

Sea como fuere, niños, padres y monitores disfrutaron de una agradable tarde de tennis en Carrboro, todos con una misión en común. “Queremos que los niños disfruten. Si los chicos y las chicas se lo pasan bien, el evento habrá sido un éxito”, asevera Dana Hughes.

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Staff writer for the Carrboro Commons and Exchange Student from Spain